
Hoy lo ha dicho muy claro mi admiradísimo Toni Bou, uno de los dos Volkswagen que están en cabeza de carrera no va a terminar la prueba. El Dakar ha pasado de ser aquella prueba de regularidad, en la que lo importante era dejar pasar los días sin cometer fallos y realizar algún que otro ataque que rompiera definitivamente la carrera, a una competición que casi se mide en segundos a pesar de su gran kilometraje.
La entrada de Nasser Al Attiyah y Carlos Sainz, entre otros, ha aumentado mucho el ritmo que se ha visto beneficiado además por la llegada de etapas muy de Rally, en la que los pilotos han mostrado un ritmo digno del WRC. Con el único equipo oficial, y algunos de los mejores pilotos que se encuentran en carrera, Volkswagen está marcando realmente las diferencias.













