
Llega el momento. Todos los kilómetros de entrenamientos, todas las evoluciones y todas las soluciones de poco o nada sirven si no cumplen el papel a la hora de la verdad. Pero también de todos es sabido que durante la pretemporada muchos esconden sus cartas sabedores de que van por el buen camino o celosos de que los demás lo vean y rápidamente lo copien utilicen en su beneficio.
Así ha pasado con el W wing de Renault, que pasa por ser el elemento crucial para colocar a los galos entre los mejores. Y exactamente lo mismo eso puede pasar con BMW de cara al primer gran premio.








